Globalización y desarrollo local: una nueva clave para entender las diferencias de género
Por María Elena Moreno
Con el proceso de globalización el mundo está cambiando profunda y aceleradamente.
Este mundo en proceso de globalización, bajo la hegemonía de las principales fuerzas capitalistas, es sumamente contradictorio y conflictivo. Por un lado, presenta avances y oportunidades para escalar a nuevos niveles de progreso y desarrollo y, por otro lado, incrementa las desigualdades y polarizaciones: la pobreza afecta a una proporción cada vez mayor de la población del planeta, mientras la riqueza se acumula en una porción cada vez menor de la misma. En otras palabras, “la globalización es en sí misma un proceso politizado, basado en condiciones específicas que crea ganadores y perdedores” (Clark, I, 1997).
En este artículo queremos centrar la atención en una de las rutas que puede contribuir a generar capacidades nacionales para gestionar adecuadamente la globalización. Nos referimos al impulso de procesos de desarrollo local que ayuden al país a integrar su territorio y en consecuencia, a construir mejores condiciones para su inserción en el mundo globalizado. Este es uno de los retos al que deben responder nuestros países.
Por un lado, reaparece la lógica de que el desarrollo sustentable de un país incluye todo su territorio, todas sus localidades y por otro, que los municipios y sus diferentes actores no permanecen inermes al impacto globalizador, sino que reaccionan al mismo, por lo que la comunidad, que es un actor fundamental del desarrollo local, “se erige como uno de los referentes básicos para entender el proceso de globalización” (Pérez Saínz, 1997:4).
Ahora bien, dentro de la localidad, sea ésta un municipio, una asociación de municipios o una micro región, el impacto de la globalización no ha sido el mismo para hombres y mujeres. Las comunidades, por ello, deben reaccionar tomando en cuenta esas diferencias. Este punto es, precisamente, el que se intenta abordar en el presente artículo, destacando además el cómo desde la localidad, donde se cruzan y se condicionan mutuamente los procesos de globalización y desarrollo local, se puede incidir para superar las desigualdades de género.
* Coordinadora del Programa de Desarrollo Económico Local,
FUNDE (Fundación Nacional para el Desarrollo), El Salvador
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