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Jueves, 17 de Mayo de 2012. Montevideo, Uruguay
II SIMPOSIO INTENACIONAL DE ECONOMÍA SOCIAL Y DIALOGO SOCIAL

Costa Rica: Declaración de La Catalina

Costa Rica, 8 de marzo de 2004
Enviado por el Consejo Nacional de Cooperativas

Nosotros, integrantes de diversas agrupaciones de Economía Social de Centroamérica y el Caribe, reunidos con ocasión del II Simposio Internacional de Economía Social y Diálogo Social realizado en el Centro de Convenciones "La Catalina" en Birrí de Santa Bárbara de Heredia, Costa Rica

Considerando que:

1.Impera alrededor del mundo una lógica de libre mercado signada por la concentración de la riqueza en pocas manos, el debilitamiento del Estado de Bienestar y el consiguiente sacrificio de la inversión social.

2.Una lectura integral de la realidad circundante conduce a vincular el ejercicio de la política con el devenir económico, de forma tal que ambos repercuten en el fortalecimiento de la democracia mediante el desarrollo de la democratización económica, la distribución de la riqueza y la calidad de vida de los habitantes.

3.Ante este contexto, la Economía Social como sistema se fundamenta en la satisfacción de necesidades no resueltas por el mercado tradicional, postulando la primacía del ser humano sobre el capital y pugnando por la globalización de la solidaridad.

4.Los actores de la Economía Social, merced a nuestro aporte histórico al desarrollo de los pueblos latinoamericanos, hemos demostrado que somos una alternativa viable para la reivindicación de valores y principios humanistas con un horizonte empresarial inspirado en la excelencia, la competitividad, el empleo digno y el fomento de actitudes y habilidades emprendedoras.

5.Adoptamos, por ende, el compromiso por edificar un mundo más justo, inclusivo, equitativo y solidario, respetuoso de la diversidad y garante de oportunidades para todos.

6.No obstante, pese a que reconocemos un entorno favorable para la construcción de sinergias, sufrimos la disgregación del sector y la amenaza de la desmutualización, pues inciden en nuestro desarrollo las tendencias, propias del modelo hegemónico prevaleciente, hacia la promoción del individualismo y la insolidaridad.

Por consiguiente, conocedores de nuestras propias experiencias, de nuestras potencialidades y nuestros desafíos, declaramos que:

a) El objetivo de liderazgo de la Economía Social requiere una integración regional y sectorial activa a nivel de cada país y de la región centroamericana y del Caribe. Para tal efecto es necesario lo siguiente: que generemos comportamientos integradores y coordinadores sobre la base de los elementos comunes que nos caracterizan y que se expresan en nuestros esfuerzos y proyectos. En este esquema, son fundamentales las alianzas, la generación de redes, las interrelaciones, las líneas de cooperación para que podamos actuar interconectados y con una voluntad solidaria. Pero también en este mismo esquema se hace necesaria la eliminación de todo tipo de personalismo destructivo que ha impedido que muchos proyectos exitosos se construyan. Además de la activación de redes coordinadas que faciliten a las empresas de Economía Social una mayor eficacia en su acción de inserción social, superando el aislacionismo, el desaprovechamiento de sinergias, y trascendiendo los ámbitos regional, estatal y supranacional a través de la promoción de experiencias e intercambios prácticos con todo tipo de organizaciones de la Economía Social. La Integración debe representar para nosotros igualdad de oportunidades y el acceso a servicios sociales y al empleo, con la superación de las barreras sociales que se le oponen. Las resistencias que se presenten y que limiten incorporarnos al ritmo de los acontecimientos con la agilidad que se necesita, tenemos que combatirlas con la comprensión que todo proceso debe asimilarse a nuestras particulares características y al entorno en el que nos desenvolvemos. Y por último, es necesario que nos integremos en las mesas de negociación y diálogo social de nuestros países y de nuestras regiones, de manera que nos hagamos “visibles” y no asuman otros el papel que nos corresponde. Para que podamos construir una plataforma unitaria de integración, se necesita que respetemos nuestros procesos y que pactemos atendiendo las particularidades de nuestra realidad.

b) Las organizaciones de economía social tenemos que realizar un esfuerzo para llevar a cabo el cambio y la innovación, promoviendo experiencias e intercambios prácticos, creando sistemas fiables de datos, facilitando mecanismos de comunicación que hagan más sencillo el salto cualitativo que nos corresponde como actores de una sociedad que se transforma a cada instante.

c) Las organizaciones de Economía Social que representamos, adquirimos hoy un compromiso con el fomento de la capacidad emprendedora y empresarial, propiciando la generación de fórmulas adecuadas para el desarrollo del espíritu y la capacidad del emprendedor; con la creación de plataformas de capacitación realistas que tomen en cuenta nuestras características, de empresas sociales de mayor capacidad, más profesionalizadas en su gestión técnica y recurso humano, que avancen hacia una financiación más estable y con una significativa participación de recursos propios.

d) De la misma forma en que las distintas fuerzas sociales han convertido la Economía Social en un esquema diferente de desarrollo, es necesario que los Poderes Públicos de nuestras respectivas sociedades respeten nuestras posiciones y las tomen en cuenta en sus planes y determinaciones. En esa medida es necesario que se produzca urgentemente nuestra participación e incidencia en los diferente Foros Nacionales, Regionales, Reuniones y Cumbres de Gobernantes a través del establecimiento de representaciones unitarias e integradoras. Creemos que ese es el mecanismo más poderoso que tenemos para incidir posteriormente en la creación de legislación y de otros instrumentos de generación de políticas públicas que contengan soluciones integrales y sostenibles a la problemática fiscal, de definiciones sobre las condiciones de nuestra participación en los tratados de libre comercio, el incremento de la inversión social, especialmente en materia de educación y formación de capital humano, de acciones creíbles para recuperar o fortalecer la confianza en las instituciones democráticas y que nos puedan resultar de provecho para el sector de Economía Social que representamos.

e) Vemos con especial agrado y esta ocasión es propicia, para seguir tendiéndonos la mano. Y para que sigamos abrazando nuestros ideales y doctrinas con el entusiasmo y proyección con que lo hemos venido haciendo hasta la fecha.

Por esa razón y en nombre los miles de personas que integran nuestras organizaciones en Centroamérica y El Caribe; deseamos manifestar nuestro compromiso con el fomento y la promoción de las formas asociativas de producción de manera que hagamos realidad a través de nuestro empeño, la articulación de una herramienta esencial de generación de riqueza, justicia distributiva y participación social.

La Catalina, Birrí de Santa Bárbara de Heredia, Costa Rica, 2 de marzo de 2004

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