NETICOOP

Sábado, 04 de Febrero de 2012. Montevideo, Uruguay

CONINAGRO cumple 49 años

Argentina, 21 de septiembre de 2005
Extraído de AgroDiario

Este domingo CONINAGRO cumplió 49 años. Fue el 18 de setiembre de 1956 cuando a partir de la fundación de la Confederación Intercooperativa Agropecuaria Cooperativa Ltda. (CONINAGRO) comenzaba a cambiar la historia del cooperativismo agropecuario argentino.

No ha sido una historia liviana para los productores agropecuarios que han sabido entender las virtudes de un movimiento que apunta a la solidaridad y a las oportunidades iguales para todos sus integrantes. Durante mucho tiempo se ha desvirtuado el concepto de cooperativismo, muchas veces por la falta de comprensión de los ejes centrales de su desarrollo, y muchas otras por el interés velado de algunos sectores de poder en el país.

A través de estos 49 años hemos transitado etapas de entendimiento con los gobiernos de turno, que valoraron las ventajas de un sistema que apunta al bien común. Pero también sufrimos el capitalismo salvaje y las más aberrantes señales de la desidia y del odio que buscaron arrastrarnos hasta la desaparición. Esos sectores, fácilmente identificables, no pudieron con el cooperativismo aunque muchos pares quedaron en el camino víctimas de ambiciones personales o de grupos de poder a los que no les interesaba sostener una expresión que defiende el capital genuino de nuestro país.

Luego de 49 años de trabajo intenso no podemos más que sentirnos gratificados por el esfuerzo desarrollado en pos del movimiento y del sector agropecuario.

Se conjuga en CONINAGRO la participación directa o indirecta de productores cooperativistas que trabajan con su acción en proyectos para el sector. Trabajamos siempre con la idea de encontrar el camino que permita multiplicar las posibilidades de miles de familias argentinas ubicadas en las diferentes regiones del país. Esas familias son las que motorizan el desarrollo del cooperativismo agropecuario del país. Existen hoy en Argentina 850 cooperativas agropecuarias integradas en federaciones que comercializan aproximadamente el 20,5% de los granos, 26% de los lácteos, 13% del vino que se produce en el país, además de aportar 45% del te y tabaco, 25% de yerba mate, 20% de miel y 7% de las cabezas de ganado de nuestra patria ya que 24 millones de las hectáreas implantadas en nuestra Nación están en manos de una cooperativa o de un productor asociado a ella.

En Argentina hay 120.000 productores asociados a una cooperativa agropecuaria y 300.000 trabajadores permanentes y transitorios que viven a través de esas unidades agrarias. Alrededor de 40.000 puestos de trabajo están en forma directa relacionadas con las cooperativas agrarias de primer y segundo grado y otros 200.000 dependen de ellas. Y además más de 500.000 personas dependen del complejo agrario cooperativo. El movimiento cooperativo factura $ 7500 millones y exporta $ 3000 millones.

Este aniversario de nuestra entidad es una buena excusa para recordar que, a pesar de las señales positivas de la macroeconomía, el campo sufre muchas postergaciones y la desconsideración de algunas políticas públicas. Muchas economías regionales dependen de la evolución del movimiento agropecuario cooperativo.

CONINAGRO se compromete, ya en el umbral de su cincuentenario, a seguir trabajando a favor de todos quienes aceptan y dependen de la actividad agropecuaria en Argentina.

Reseña histórica
CONINAGRO cumple 49 años y ésta es una buena oportunidad para recordar la gestación de nuestra Confederación Intercooperativa Agropecuaria Cooperativa Ltda., así como una revisión de la historia del cooperativismo agropecuario en el país y el surgimiento de las cooperativas que lo componen.

La República Argentina se organizó constitucionalmente en 1853, pero sus características económicas recién se consolidaron a fines del siglo XIX. A partir de 1880 la tradicional economía, netamente ganadera, comenzó a compartir posiciones con la agricultura, valiosamente apoyada por la corriente inmigratoria de origen europeo.

Es así como nuestro país se vio frente a grandes masas de producción agrícola, sin contar con instalaciones de almacenaje, sin caminos y puertos adecuados, y sin un mínimo de organización que permitiera comercializarla en forma racional.

El cooperativismo resultó vital para el país. A su acción se debió, en gran medida, la construcción de la red de silos y elevadores, que se extendió por el país con el nacimiento de cada cooperativa.

A su actividad principal de comercialización de la producción de sus asociados, tuvo que agregar el abastecimiento de mercaderías de uso y consumo, artículos rurales y maquinarias agrícolas. Luego, incorporó puertos cooperativos dándole otra tónica a la comercialización externa de los cereales, oleaginosas y subproductos. Para mejorar la calidad y la producción de granos el cooperativismo agrario ha emplazado sus propios criaderos de cereales y semillas híbridas. Tampoco han quedado al margen los servicios de seguros, de turismo y atención médica del asociado y su familia.

Las cooperativas agrarias son entes multiactivos de decisiva y fundamental gravitación en la defensa económica de los intereses de los productores asociados, además de ser vehículos de cultura y progreso y escuelas de permanente democracia.

Si bien desde 1875 se sucedieron experiencias solidarias, en la mayoría de los casos no prosperaron. Las cooperativas agrarias comenzaron a surgir con fuerza durante las primeras décadas del siglo XX, principalmente cuando las condiciones económicas de la actividad agropecuaria se hicieron más difíciles. Los problemas de esos años demostraron cabalmente a los productores que no podían sortear las dificultades que afrontaban sino por medio de la solidaridad.

La primera manifestación del cooperativismo en el medio rural de nuestro país data del año 1898, cuando se funda la cooperativa “El Progreso Agrícola”, de Pigüé, al sur de la provincia de Buenos Aires.

Esta cooperativa se constituyó gracias a la iniciativa de un grupo de colonos franceses provenientes de la región de Aveyron, para cubrir los riesgos del granizo.

En el año 1900 se funda “La Agrícola Israelita”, luego denominada “Sociedad Agrícola Lucienville”, en Basavilbaso, Entre Ríos. Esta sirvió luego como modelo para la mayoría de nuestras cooperativas llamadas mixtas, que poblaron toda la zona cerealera del país.

En 1904 se crea la primera cooperativa agraria propiamente dicha: la Liga Agrícola Ganadera de Junín, al norte de la provincia de Buenos Aires. El mismo año se funda en Entre Ríos otra cooperativa agraria: “Fondo Comunal de la Colonia Clara” que de alguna manera fue eje del cooperativismo entrerriano.

Al año siguiente surge la primera cooperativa agrícola algodonera, en Margarita Belén, provincia del Chaco (entonces territorio nacional).

En 1913 se crea la primera vitivinícola en la colonia General Roca, provincia de Río Negro. Dos años más tarde nace la primera frutihortícola en la localidad de Concordia, Entre Ríos.

Entre las cooperativas tamberas, la decana es la Sociedad Cooperativa de Lechería de Zavalla, Santa Fe, fundada en 1918.

Todas estas son las expresiones más antiguas del cooperativismo agrario argentino. Todas ellas surgieron para romper el aislamiento y la indefensión de los productores agropecuarios frente a los llamados almacenes de ramos generales, los acopiadores y los monopolios, que postergaban en forma permanente sus aspiraciones de progreso.

Superando asimismo grandes dificultades, el espíritu emprendedor del hombre de campo organizado cooperativamente, no circunscribió su acción simplemente al ámbito local de su entidad primaria.

No hubo que esperar muchos años para que comenzaran a surgir las primeras federaciones de cooperativas, o cooperativas de cooperativas como se las llamó inicialmente. La consecuencia natural de la solidaridad entre productores fue la solidaridad entre organizaciones. La dimensión de los desafíos así lo exigía.

La primera fue la Confederación Entrerriana de Cooperativas, surgida en 1913 en ocasión de celebrarse en la localidad de Lucas González el primer congreso de cooperativas de esa provincia. Si bien esta entidad tuvo una vida efímera -fue refundada en 1930 con el actual nombre de Federación Entrerriana de Cooperativas- dejó un saldo favorable porque desde ese momento las cooperativas rompieron su estado de aislamiento, al considerarse parte integrante de un proceso económico social que necesitaba del esfuerzo solidario.

En 1922 nace en Rosario, Santa Fe, la Asociación de Cooperativas Rurales de Zona Central, que hoy se llama Asociación de Cooperativas Argentinas. Esta dio un enorme impulso al proceso de integración de las cooperativas de primer grado y su modelo rápidamente se propagó.

Poco tiempo después surge la Fraternidad Agraria Cooperativas de Cooperativas. La primera federación tambera es la Unión de Cooperativas Ltda. San Carlos, de la localidad de Esperanza, Santa Fe, fundada en 1928. Diez años después nacería Fábrica de Manteca “SanCor” en la zona de Sunchales, también provincia de Santa Fe.

En 1934 se crea en Roque Sáenz Peña la Unión de Cooperativas Agrícolas Algodoneras Ltda. (UCAL) y en 1939 la Federación de Cooperativas Agrícolas de Misiones Ltda.

Estas fueron las primeras cooperativas de segundo grado, a las que luego se sumaron todas las que hoy integran CONINAGRO.

En la actualidad existen unas 800 cooperativas agropecuarias de primer grado, adheridas a más de una docena de federaciones de segundo grado. La representación gremial del sector agropecuario solidario está a cargo de la Confederación Intercooperativa Agropecuaria (CONINAGRO).

El primer antecedente de CONINAGRO es el Consejo Intercooperativo Agrario de Coordinación y Arbitraje, creado el 24 de abril de 1953. En mayo de ese año, mediante el decreto N° 9.358, el gobierno nacional reconoció al Consejo Directivo Central “integrado por un representante titular y uno suplente por cada una de las asociaciones cooperativas de segundo grado como entidad representativa nacional del movimiento cooperativo agropecuario”.

En ese mismo decreto se creó la Comisión Consultiva de Cooperativas Agropecuarias cuya finalidad era la de mantener contacto con el gobierno “en todo cuanto se relacione con las cooperativas de producción agropecuaria”. Sus integrantes eran los mismos de la Comisión Ejecutiva del Consejo Intercooperativo Agrario de Coordinación y Arbitraje, que pasó luego a llamarse Consejo Directivo Central Intercooperativo Agrario.

Este finalmente convocó a la Asamblea Constitutiva de la Confederación Intercooperativa Agropecuaria Coop. Ltda., que se realizó el 18 de septiembre de 1956.

Las federaciones fundadoras de CONINAGRO fueron las ya presentadas UCAL, Federación Entrerriana, Federación de Misiones, Fraternidad Agraria, más la Federación Argentina de Cooperativas Agrarias (entidad fundada en Buenos Aires en 1947 con el impulso de la Federación Agraria Argentina), la Asociación de Cooperativas Agrarias Ltda. (fundada en 1950 con el nombre de Asociación de Cooperativas Agrarias Bonaerenses y que luego se llamó “La Unión”), la Asociación de Cooperativas Agropecuarias “Rosafé” (fundada en 1954 en Rosario) y la Federación Regional de Cooperativas de Río Negro y Neuquén (fundada en 1946).

Dos años más tarde, en 1958, nació otro organismo que núcleo al movimiento cooperativo agrario: la Junta Intercooperativa Agropecuaria. Esta aglutinó a todas las cooperativas integrantes de CONINAGRO más algunas que aún no eran socias de la Confederación. Subsistió hasta que, pocos años más tarde, allanado el camino para una mayor coincidencia, se produjo el ingreso a CONINAGRO de las dos centrales más importantes que hasta el momento no formaban parte de ella: ACA y SANCOR, consolidándose de esa manera aún más la unidad del movimiento cooperativo agrario.

Entidades asociadas a Coninagro:

-  Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA)

-  SanCor Cooperativas Unidas Limitadas

-  Federación de Cooperativas Agropecuarias (UNCOGA)

-  Federación de Cooperativas Arroceras Argentinas (FECOAR)

-  Federación de Cooperativas de Corrientes

-  Federación de Cooperativas Vitivinícolas Argentinas (FECOVITA)

-  Federación Entrerriana de Cooperativas

-  Federación de Cooperativas agrícolas de Misiones

-  Unión de Cooperativas agrícolas Algodoneras (UCAL)

-  Asociación de Cooperativas Hortícola y Frutícolas Argentinas (ACOHOFAR)

Neticoop es un servicio de la Confederación Uruguaya de Entidades Cooperativas
© CUDECOOP 1998 - 2010 Powered by Spip.