Las cooperativas y la sociedad civil. La experiencia en Corea
Por Churll-Hee Won (*)
Introducción
En el Congreso del Centenario de 1995, la ACI adoptó el 79 principio: "Preocupación por la comunidad". Al mismo tiempo fueron incorporados nuevos valores éticos, que resuenan con importantes palabras como "responsabilidad social" y "cuidado por los otros".
Con estas nuevas declaraciones, nuestro movimiento cooperativo fue redireccionado esencialmente para mirar hacia afuera y de esa manera completar exitosamente los esfuerzos para mirarnos introspectivamente. Concientes de la magnitud e influencia del sector cooperativo en la actual sociedad, es indudablemente un cambio muy significativo, no solamente para todas nuestras organizaciones en el mundo, sino también para toda la sociedad.
Particularmente en Asia, caracterizada por el rápido crecimiento económico y de la población, y donde más de 545 millones de individuos eligen las empresas cooperativas. La actividad de éstas se extiende a un amplio rango de dominios económicos, sociales y culturales dadas sus variadas actividades y formas de ganarse el sustento.
La comunidad y las cooperativas de la edad post-industrial, en esta sociedad contemporánea que ya ha transitado la era de la industrialización, son testigos de la acumulación de significativos dilemas que restringen el progreso futuro; polución ambiental, disparidades socioeconómicas, luchas políticas e inseguridad alimentaria. Estos desafíos necesitan la movilización de respuestas estratégicas apropiadas, tanto local como globalmente en esta era postindustrial.
Actualmente, ésta es la tarea fundamental para la humanidad. Requiere la plena participación e integración de todos los sectores de la sociedad horizontal y verticalmente, gobiernos, organizaciones no gubernamentales y "movimientos civiles voluntarios". Ello requiere también la cooperación entre intereses comprometidos, propietarios y rentistas, productores y consumidores, autoridades y contribuyentes de impuestos: y entre el Norte y el Sur, países desarrollados y en desarrollo, exportadores e importadores. Ciertamente, las cooperativas por sí solas no pueden resolver estos problemas entremezclados, pero pueden tomar el liderazgo en la mediación, el diálogo y la acción para las necesarias soluciones. Estoy profundamente gratificado por la introducción de las cooperativas agrícolas coreanas, a la luz de estas nuevas perspectivas.
Las cooperativas agrícolas de Corea
Como está establecido en la ley de cooperativas, sus objetivos son incrementar la productividad y aumentar la condición económica y social de los agricultores asociados, de manera de alcanzar un desarrollo nacional balanceado. Sin embargo a principios de la década de 1960, la realidad de la vida rural agraria era muy pobre. Los esfuerzos para el desarrollo tuvieron que ser muy eficientemente organizados con limitados recursos. En consecuencia con el objeto de optimizar esos recursos, Corea elige un sistema cooperativo multipropósito, debido a que la amplitud de las necesidades de los agricultores fueron tan diversas y porque ellos vivían en fincas de pequeña escala, en promedio de alrededor de 1.3 hectáreas. Al mismo tiempo fue creada la organización "paragua" llamada Federación Nacional de Cooperativas Agrícolas de Corea (NACF en inglés), y se fusionó con el Banco Agrícola que podría brindar apoyo financiero para varios programas.
En este momento tenemos dos millones de agricultores asociados pertenecientes a 1.386 cooperativas y que comprenden casi todos los hogares. En cuanto a los servicios a los agricultores y las agencias actuantes en el desarrollo, las cooperativas agrícolas brindan servicios de negocios y actividades diversificadas que incluyen comercialización, provisión de insumos, artículos de consumo, crédito y servicios bancarios, transporte, divulgación y otras actividades sociales y culturales.
La Federación opera ahora más de 500 sucursales de bancos y más de 600 centros de comercialización y procesamiento y varías empresas subsidiarias; también maneja instituciones tales como centros de capacitación, un colegio cooperativo y un periódico sobre temas agrícolas. Solamente en el área bancaria, la Federación opera con depósitos que son los más grandes de Corea, 84 billones de dólares estadounidenses, incluyendo el crédito mutual para asociados de cooperativas, más del 40% del volumen de la producción agrícola del país, es comercializado por las cooperativas agrícolas.
De acuerdo a nuestra experiencia, tan amplia cobertura de actividades comerciales y culturales, requiere frecuentes contactos, la organización de una red, la colaboración con las autoridades gubernamentales, el sector industrial y los grupos cívicos. En el mismo sentido, el gerenciamiento de los negocios de la Federación debe ser altamente competitivo con las empresas privadas, con el objeto de apoyar efectivamente a las cooperativas asociadas.
Seguramente, nuestros logros en los pasados 36 años han sido remarcables y se han convertido en modelo para otros movimientos cooperativos agrícolas en desarrollo alrededor del mundo. Sin embargo, como el movimiento cooperativo de hoy, debemos satisfacer los desafíos que enfrentan internamente nuestros agricultores asociados y el conjunto de la sociedad para hacer futuros progresos.
Corea es uno de los muy pocos países en los cuales la transformación industrial se hizo en una sola generación con una alta tasa anual de crecimiento, 8.5%. Durante el período de 1965 a 1996, la participación de la agricultura en el Producto Bruto Interno cayó del 38% al 6.3%, y la población rural decreció drásticamente del 52% a alrededor del 12%; obviamente, un desarrollo industrial inconcluso. Por su parte el sector agrícola y la sociedad rural quedaron rezagados, si bien proveyó alimentos baratos y diligente mano de obra para la industria. Tan rápida industrialización y urbanización ha aumentado las disparidades entre las sociedades urbana y rural. Bajo estas circunstancias, las cooperativas agrícolas coreanas, tuvieron que tomar la responsabilidad de disminuir esta brecha. Las recomendaciones sobre políticas y las actividades de relacionamiento público son también importantes para promover el vital papel de la agricultura y las fincas familiares en el desarrollo sustentable de nuestra nación.
Estos son los antecedentes con los cuales nuestras cooperativas deben tratar de relacionarse con el amplio conjunto de la sociedad. De acuerdo a ello, el movimiento de cooperativas agrícolas, no puede permanecer solamente dentro de la propia esfera sectorial de sus asociados, sino que también debería dedicarse a las comunidades estrechamente vinculadas con las cooperativas. Este mandato hacia la preocupación por lo social, toma aún más importancia en las actividades que desarrollan, si se considera que aún las empresas privadas no cooperativas, recientemente han enfatizado la necesidad de asumir responsabilidades sociales en sus comunidades.
Siguiendo esta línea, la Federación y sus cooperativas asociadas han implementado programas de trabajo con el objeto de alcanzar mutuos beneficios para los sectores rurales y urbanos, productores y consumidores, agricultores e industriales y para todo el conjunto de la sociedad.
Actividades de las cooperativas en la sociedad civil
Damas y caballeros, permítanme por favor mencionar algo sobre las actividades desarrolladas al respecto. Con un fuerte énfasis en el desarrollo sostenido, como medio de alcanzar esas metas, las cooperativas han organizado grupos de auto ayuda entre sus asociados, que incluyen a nivel de los pueblos de campana, los grupos de agricultores, los clubes de mujeres y los clubes de jóvenes rurales.
Esta práctica de organizar a la gente dentro de las cooperativas es valiosa porque crea las bases para la visión hacia afuera de estas entidades. Entre otras, las asociaciones de mujeres en pueblos y ciudades de todo el país están en el límite de este esfuerzo. Estos grupos, promovidos por las cooperativas están basados en dos sectores de la comunidad: los productores rurales y los consumidores urbanos.
Uno es la Asociación de Amas de Casa, que tiene 1.211 grupos primarios con 31,000 miembros individuales. Esta asociación apunta básicamente a estimular la participación de las mujeres en el movimiento cooperativo. A menudo, sus miembros actúan como voluntarios en el apoyo a las actividades de las cooperativas, y en los programas comunitarios que incluyen la preocupación por el medio ambiente. Este tipo de asociaciones ofrecen actividades de educación social.
El otro grupo es la Asociación de Alumnas de la Escuela de Amas de Casa de las Cooperativas Agrícolas, en el cual grupos primarios ofrecen varias actividades sociales y culturales a 180.000 miembros. Profesores invitados, brindan información y experiencia en temas esenciales como información a los consumidores, conservación del ambiente, educación infantil y salud de la familia. En esas asociaciones muchos miembros se involucran activamente en muchos servicios sociales y en el movimiento ambiental en las áreas urbanas. A menudo participan en los esfuerzos públicos de la Federación para promover la situación de los agricultores locales.
Esas dos asociaciones que son los pilares de los grupos de mujeres en las comunidades rurales y urbanas, han mantenido una hermanada relación, en la búsqueda de mutuos beneficios mediante la venta directa de productos agrícolas y la participación en las actividades que preocupan a la comunidad a través de programas sociales conjuntos. Como resultado, esos grupos han forjado fuertes nexos de interacción entre las sociedades urbanas y rurales de Corea.
Cuerpos voluntarios en los hospicios
Entre las actividades de los clubes de mujeres, 110 líderes voluntarias en el área metropolitana de Seú1 se organizaron el 27 de junio de 1997, en cuerpos voluntarios en los hospicios de la Federación con el objeto de brindar cuidado a los discapacitados y otros sectores desaventajados. En mayo de ese año, se comisionó a una institución especializada en capacitar al personal de los hospicios para que capaciten a las voluntarias. Después de completar un entrenamiento suplementario, se espera que las voluntarias brinden sus servicios en hospicios y en los hogares en colaboración con la Asociación Coreana de Hospicios. Este servicio sería próximamente ampliado a nivel nacional, particularmente para los pacientes del sector rural.
La Federación provee asistencia de servicios fúnebres en áreas rurales de escasos ingresos, operando 135 casas funerarias para los asociados a las cooperativas. Cada cooperativa miembro ha organizado un grupo de actividades funerarias integrando miembros de los clubes de jóvenes, por antiguos miembros de esos clubes y por empleados de las cooperativas, que conducen las ceremonias funerarias para las familias de las áreas rurales.
Sector urbano industrial
Nos hemos acostumbrado a vivir de tal manera para servir nuestros propios intereses hasta un punto en que frecuentemente por negligencia o descuido, ignoramos las dificultades de los otros. Pero en la mayoría de los casos, los lados opuestos pueden ser suplementarios o complementarios pues comparten un espacio ambiental y recursos energéticos comunes. Inspirados en estos conceptos hemos lanzado campañas de difusión proclamando que la agricultura y la industria están enraizadas en el mismo origen, de manera de facilitar la cooperación para el mutuo desarrollo y prosperidad.
En 1995, la Federación firmó un acuerdo de cooperación con los conglomerados empresarios líderes en Corea, tales como Sarnsung, Hyundai, Daewoo y otras empresas, en la búsqueda de servicios en colaboración para beneficio de ambas comunidades, urbanas y rurales.
Permítanme compartir con ustedes varios casos exitosos. La Federación y la Fundación de Bienestar Social A-San, una subsidiaria del Grupo Hyundai, firmaron en enero de 1996, un acuerdo para implementar un programa de servicios médicos para el área rural. Este programa de bienestar ha servido para ayudar a aquellos agricultores que sufren enfermedades accidentales y crónicas.
Según el convenio, la Fundación A-San dispone que sus 10 hospitales generales operen los Centros Médicos para Productores, designando profesionales especializados en el tratamiento del "síndrome de los agricultores". La Federación toma parte en el sostenimiento de este programa respaldando las facturas de los doctores y los gastos de investigación necesarios para encontrar soluciones todavía no descubiertas para esas aflicciones.
En el programa se utilizan vehículos completamente equipados como consultorios móviles que recorren regularmente las áreas rurales designadas en el programa. Las personas económicamente discapacitadas, incluyendo ancianos y niños huérfanos, pueden acceder a consultas médicas gratuitas como parte de este programa de bienestar social.
A cambio de estos servicios, aquellos productores ubicados próximos a los hospitales, son estimulados para que produzcan alimentos sanos y de calidad a precios razonables para su consumo en dichos institutos. En otro ejemplo de un acuerdo formal de cooperación, nuestra Federación y la Federación de Pequeñas Empresas, firmaron en 1995 un convenio de mutuo interés para el desarrollo de la agricultura y las pequeñas empresas. Para apoyar a las pequeñas empresas las cooperativas agrícolas han decidido disponer los productos por ellas comercializados en rincones especiales en las bocas de expendio cooperativas, de manera de promover la venta de mercaderías producidas por las pequeñas empresas. A cambio, las pequeñas empresas afiliadas de toda la nación, han comprado los cupones de venta de mercaderías agrícolas de nuestra Federación, lo cual ayuda a los productores a promover las ventas de las cooperativas.
Otra forma por la cual ambas partes se han ayudado mutuamente, es la compra de materias primas en las cooperativas por parte de las pequeñas empresas; a su vez éstas adquieren insumos para la agricultura y artículos de consumo en las pequeñas firmas industriales. Creemos que tal cooperación mejorará posteriormente el bienestar de los operarios que trabajan en las fincas agrícolas y en las pequeñas firmas urbanas.
Estos exitosos esfuerzos cooperativos, han conducido a acordar una serie de convenios de colaboración con organizaciones sociales como los Clubes de Leones, el Rotary Club, la Asociación Cristiana de Jóvenes Varones y su equivalente para mujeres.
Servicios de asesoramiento legal para productores
Un grupo de abogados brinda asesoramiento legal para la defensa de los derechos e intereses de los agricultores que tienen escasos conocimientos en las áreas de legislación e impuestos. En julio de 1995, la Federación celebró un acuerdo sobre este tema con la Corporación de Ayuda Legal de Corea, para conducir esta actividad. En 1996 para obtener fondos con destino a este programa, la Federación desarrolló un tipo de depósito llamado "Amor para los agricultores" diseñado para retener en forma automática a los clientes que voluntariamente lo acepten, el 0.4% de los intereses ganados por depósitos; por su parte, la Federación contribuye al fondo con el 2% de la suma equivalente pagada por intereses a los depositantes. Desde julio de 1995, la Federación obtuvo 1.600.000 dólares destinados a este fondo, que ha sido utilizado para la atención de 9.000 casos de ayuda legal. La Federación se ha puesto como objetivo recolectar 11 millones de dólares estadounidenses hasta el año 2.000.
Actividades ambientales
El suelo es la base fundamental de todos los seres vivientes. Las actividades agrícolas e industriales contaminaron el suelo durante las décadas del desarrollo, en tanto la gente ha perdido la noción de la importancia del mundo micro-orgánico del suelo. Desde 1995 la Federación ha lanzado la "Campaña para la Revitalización del Suelo", poniendo gran énfasis en sus actividades como la base para una campaña de nacional de conservación del medio ambiente y de una agricultura sustentable. En cooperación con otros programas similares, esta campaña tiene como objetivo reducir la aplicación de pesticidas y fertilizantes químicos a los dos tercios del actual nivel de uso para el año 2004. Para ayudar a materializar este proyecto, la Federación provee 1.000 equipos portátiles para análisis de suelos a los Grupos de Agricultores Cooperativistas, organiza 41 Centros de Análisis de Suelos y 42 plantas completas de producción de fertilizantes orgánicos en todo el país. Nuestro fin último es producir alimentos sanos en suelos naturalmente fértiles.
Para el éxito de esta campaña es vital la inclusión y educación de los ciudadanos urbanos y de los líderes de opinión. Además de producir una serie de medios materiales, en junio de 1996 la Federación fundó una institución educativa llamada Instituto de Educación sobre Agricultura Ambiental.
El establecimiento de este instituto, promovió la activa participación de mucha gente, incluyendo funcionarios de gobiernos locales, representantes de los medios de comunicación y -también de sus familiares. Hasta ahora, el número de personas que han utilizado este programa ha alcanzado a alrededor de 20.000.
La cooperación con los Ciudadanos Amigos de una Agricultura Ambiental de Setil Será beneficiosa para los productores tanto como para los ciudadanos urbanos. El 26 de mayo de 1996, la Federación y el gobierno de la ciudad de Seúl, firmaron un acuerdo para dar apoyo a las fincas ambientalistas en el área de los alrededores de Paldang Dam localizada en el alto valle del río Han, que sirve de fuente de agua potable a la ciudad de Seúl.
Como premio a los agricultores participantes, las cooperativas agrícolas les otorgan créditos preferenciales. La diferencia entre la tasa de interés comercial y la de estos créditos es cubierta por la Municipalidad de Seú1 que también apoya la comercialización de los productos producidos en esas fincas.
Se espera que la agricultura orgánica en esta área, no solo provea alimentos más sanos, sino también que proteja el delicado ambiente próximo a fuentes de agua potable importantes. Este acuerdo muestra cómo la gente rural y urbana se cuidan mutuamente, es un buen modelo de cooperación entre las autoridades de los gobiernos locales y las cooperativas agrícolas.
Movilización de fondos para el cuidado ambiental
La imagen de las cooperativas agrícolas en Corea, ha sido favorable debido a su sentido de la moralidad en los negocios y a su actitud altamente responsable hacia la sociedad. Hacia mediados de 1994, la Federación Nacional de Cooperativas Agrícolas de Corea implementó una nueva cuenta para depósitos llamada "Siempre Verde" en la cual una parte de los intereses generados por los depósitos son asignados a un fondo para un programa nacional ambiental. Los depositantes donan voluntariamente el 1% de los intereses recibidos a dicho fondo, y la Federación el 2% de la misma cifra. Fuimos sorprendidos por el entusiasmo generado por este programa voluntario. Existen ahora un millón de clientes que participan, y un fondo acumulado de aproximadamente 19 millones de dólares estadounidenses.
A partir de esta experiencia, aprendimos que las cooperativas pueden iniciar movimientos civiles en el mundo de los negocios, y que la cooperación más amplia con el conjunto de la sociedad puede lograr para las cooperativas con un firme apoyo en el país, el cual puede, eventualmente, conducir a obtener beneficios para los miembros de las cooperativas. Actualmente, el sector cooperativo reúne en Corea a unos 14 millones de asociados, equivalente al 30% de la población total.
Conclusiones
Nosotros los cooperativistas de casi todas las actividades, sin contar los factores demográficos, en todos los niveles sociales y con una versátil variedad de grupos raciales, religiosos, políticos y culturales, hemos construido un mosaico de instituciones que están sin embargo unidas. Con tan enorme potencial y sólida experiencia, ahora es el momento para que las cooperativas tomen el liderazgo para preparar el progreso continuo y prolongado de la humanidad en el nuevo milenio.
En este sentido, es apropiado y posible para la ACI que en el 75° Día Internacional de la Cooperación haga un llamamiento para la plena participación de la sociedad cooperativa para entender la seguridad alimentaria como medio de erradicar la pobreza y la desnutrición en el mundo.
Creo firmemente que el cooperativismo llenará el vacío que subsiste después de la confrontación ideológica entre el capitalismo y el socialismo. Esta es la razón por la cual, nosotros los líderes cooperativistas del mundo, abogamos por una abierta cooperación con el resto de la sociedad. Tengo la esperanza de que la experiencia del movimiento cooperativo coreano, pueda ayudar a servir como punto de referencia para nuestros esfuerzos internacionales combinados, para construir una opulenta sociedad cooperativa en la próxima centuria.
(*) Churll-Hee Won es presidente de la Federación Nacional de Cooperativas Agrícolas de Corea (NACF en inglés) y esta conferencia fue publicada por la REVISTA DE LA COOPERACIÓN INTERNACIONAL Vol. 30 1997/ Órgano oficial de la Alianza Cooperativa Internacional, Director responsable de la edición en español: Dr. Dante Cracogna.
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