NETICOOP

Jueves, 17 de Mayo de 2012. Montevideo, Uruguay

Sobre las fábricas recuperadas

Por Mauricio Castaldo

Algunas ideas para el debate sobre la autogestión obrera, la autonomía social y la emancipación.

“Para poder luchar contra el capital, la clase trabajadora debe luchar contra sí misma por cuanto ella es capital... La lucha de los trabajadores contra el trabajo, la lucha del trabajador contra sí mismo en cuanto trabajador (afirmó Mario Tronti). El trabajador que ataca el trabajo, el trabajador que se ataca a sí mismo en su calidad de trabajador es una bella manera de entender al “hombre que quiere perecer y ser superado” de Nietzsche. Al atacarse a sí mismo está atacando la relación que ha sido postulada como su esencia, sólo después de que esta “esencia” sea destruída, podrá él tener realmente la capacidad de crear”.
MICHAEL HARDT
Deleuze. Un aprendizaje filosófico

1- Con la presencia de Luis Caro y Alejandro Coronel -Presidente y Vice del Movimiento de Fábricas Recuperadas- realizamos en la localidad de Seguí, provincia de Entre Ríos, el día lunes 6 de Junio, una charla-debate sobre la historia y los desafíos del nuevo cooperativismo obrero en Argentina. Pensando nuestra actividad dentro de lo que pasa en Latinoamérica y el mundo -la impresionante lucha revolucionaria de las clases subalternas bolivianas, el No en Francia y en Europa, el rechazo boliviariano al imperialismo, etc- decimos que sólo intentamos poner nuestro granito de arena en lo que propuse llamar la “Semana Internacional del No al neoliberalismo”.

2- A pesar de todo lo que podamos discutir (bio)políticamente sobre la dirección del Movimiento de Fábricas Recuperadas, debemos resaltar y valorar el esfuerzo militante y la trayectoria de un espacio social que ya cuenta con casi cien fábricas recuperadas, totalizando casi diez mil obreros autogestionadores en todo el país. Estos compañeros son un ejemplo de vivir, trabajar y luchar distinto, en un país cuya matriz estructural histórica inquisidora feudocapitalista parece eterna, y en un país dónde las políticas concentracionarias neoliberales siguen haciendo estragos.

3- Todo tipo de actividades humanas están hoy bajo la conducción de la autogestión obrera. Los trabajadores demuestran que pueden solos, construir una vida social, una realidad y un futuro completamente distintos. Esta la potencia de la producción biopolítica autónoma.

4- Creo que este Movimiento, junto al de Empresas Recuperadas -con sus logros, contradicciones y desafíos-, junto al Movimiento Nacional por las Seis Horas de Jornada Laboral con Aumento Salarial, junto al Movimiento de Familiares de Víctimas de Cromañón y junto a tantas otras organizaciones sociales militantes -de la cultura, la producción, la educación, la ciencia y la tecnología, los derechos humanos, ambientalistas, etc- son parte de la Nueva Argentina que no termina de nacer. Es nuestro deber pensar y ejecutar estrategias y tácticas políticas colectivas que entierren definitivamente la Vieja Argentina de la clase política, su Estado podrido y sus partidos, de la lumpenburguesía mafiosa y sus voceros mediáticos, la Argentina prostituta del FMI y de las redes capitalistas imperiales. La Argentina de la mentalidad sumisa y servil. Es nuestro deber pensar y hacer la Argentina Latinoamericana de la autonomía social emancipada, de la igualdad solidaria y de la democracia participativa y directa.

5- El nuevo cooperativismo obrero es una revolución cultural en marcha. Se ha abierto un nuevo camino histórico, con todo lo que eso implica. Abrir un camino implica empezar a construir una forma de vivir, o unas formas de vivir distintas, pero los caminos hay que caminarlos, y pueden ser largos, y pueden tener grandes chicanas y grandes obstáculos y peligros. Debemos pensar y superar los enormes desafíos que este camino tiene arriba, al costado, atrás y adelante.

6- Este Movimiento, como todas las demás luchas populares autónomas, nace como respuesta a la lógica salvaje del mercado y -de la competencia sin límites, de la ganancia como sea, del sálvese quien pueda-, y crece con prácticas biopolíticas diferenciadas, pero el imperio del mercado, de la globalización capitalista postmoderna, postfordista, neoliberal, continúa. Por lo tanto, debemos pensar y fortalecer entre todos los caminos (en plural) de la unidad popular, del encuentro de la militancia social, los caminos del éxodo ético, moral y biopolítico -el pensar y hacer militante y en serio, distinto-. Creo que se impone, entonces, pensar formas nuevas de coordinación y enlace entre los movimientos y organizaciones sociales alternativos que nos permitan constituir un contrapoder social solidario, autónomo y liberador. Esta acumulación de fuerzas contrahegemónicas -o antihegemónicas- en movimiento nos permitirá alcanzar nuevas conquistas sociales y nos permitirá, paralelamente y cada vez con más fuerza -en una transición, un proceso que será largo, complejo y extraordinario-desarrollar, desplegar una red de cooperación y solidaridad alternativa, un entramado biopolítico de lo que André Gorz llama círculos de cooperación no monetarios ni mercantiles. La emancipación social vendrá con la potenciación multidimensional de la economía social, de la economía de equivalencias (Heinz Dieterich) del comercio con justicia y otras prácticas paraestatales y paramercantiles. Es lo que John Holloway llama la revolución con minúsculas, la economía moral de las multitudes ampliada y liberada, base histórica de la democracia del común, la democracia de la multitud, la democracia absoluta que propusiera hace tanto tiempo Baruch de Spinoza.

7- Todo esto en el marco de una Latinoamérica que renueva sus esperanzas con las revoluciones bolivariana y boliviana, sin detallar la resistencia cubana, los logros zapatistas, las nuevas asambleas populares ecuatorianas y la acción impresionante de los Sin Tierra de Brasil. Todo esto en el marco de iniciativas como la Alternativa Bolivariana para las Américas, la Carta Social de las Américas, la Confederación de Trabajadores Latinoamericanos, los Cabildos Abiertos Latinoamericanos y el Foro Social Latinoamericano 2006 en Venezuela. Todo esto en el marco de la propuesta de Chávez de un Nuevo Socialismo para el Siglo XXI. Obviamente, los desafíos, los debates y las oportunidades son y serán enormes. No podemos caer en internismos, infantilismos o dogmatismos absurdos ante semejante horizonte. Más que una idiotez o una traición, sería un crimen, un crimen de leso futuro, nuestro crimen de lesa humanidad.

8- Decimos que se inicia una revolución moral y cultural con la autogestión y la cooperación obrera. Los trabajadores, tan marginados y castigados en este país, toman el toro de la crisis por las astas. El poder, la voluntad de poder de los trabajadores autoorganizados triunfa en un País Cromañón, porque Cromañón es el resumen, la síntesis histórica, el paradigma dramático de la lógica del mercado, en pocas palabras: el mercado es Cromañón (la ganancia fácil, el negocio criminal, la alineación y el sálvese quien pueda en todos los sentidos). El nuevo poder popular triunfa sobre los intereses de los pseudopatrones y pseudoempresarios, explotadores, verseros y mediocres y cobardemente violentos -esa es la violencia del dinero-. Estos son los pequeños y grandes “omar chabán” del “capitalismo nacional”. Son los chabanes, los Samid, los Yabrán, los Taselli, etc del “desarrollo regional” y muchos de ellos se nos presentan como los Oskar Schindler de la economía nacional. Todos ellos, tarde o temprano, sufrirán la condena social, moral y tal vez también la legal. ¿Vieron que María Julia acaba de denunciar a Manzano, el ex ministro menemista y actual empresario? ¿Esta es la “burguesía nacional” de la que tanto hablaron el peronismo y el desarrollismo, no?. ¿Con ellos hay que “redistribuir la riqueza”?.

9- Frente a la cruz del mercado -trato de retomar la idea de Jon Sobrino de los subalternos latinoamericanos como crucificados de la historia moderna y capitalista-, vemos por suerte la resurrección moral de los de abajo que se autoorganizan, que se autogobiernan, que luchan solidariamente y que empiezan a emanciparse pensando y haciendo distinto.

10- La realidad de la autogestión obrera es la contracara de la situación laboral dominante en la Argentina postfordista. La Canasta familiar básica ya trepó a 772 pesos y la canasta completa a 1669 pesos. Sólo los obreros cooperativistas pueden alcanzar la cifra completa. Pero según el diario Clarín, los trabajadores “ya no tienen miedo de perder el trabajo”. ¿Es el fase superior estoicismo obrero?. El multimedios hegemónico no deja de asombrarse, porque “esto pasa en un país con un universo de 9 millones de asalariados, en el que 4 millones son trabajadores en blanco”. En esa nota, Julio Godio confirma que, “no hay tanto miedo al despido aunque en la vereda del frente existen 2,5 millones de desocupados y 4 millones de trabajadores en negro” (Silvia Naishtat, “¿Ya no se teme perder el empleo?”, Clarín, Buenos Aires, 5/6/2005, p. 21). El mismo día, en su Suplemento Económico, ese diario nos aclara los enormes frutos que vienen dando los convenios colectivos. Sin vueltas: “los nuevos convenios colectivos de trabajo reproducen en general, las cláusulas de los convenios anteriores y, en algunos casos, ponen en marcha disposiciones aprobadas durante los noventa. Aún así, en la mayoría de los casos se tratan de acuerdos salariales que se limitan a actualizar los básicos y adicionales de convenio que quedaron desfasados por la inflación o incorporan a los sueldos de los aumentos no remunerativos, sin cambios en las condiciones de trabajo” (Ismael Bermúdez, “Trabajo: así son los nuevos convenios”, Clarín Económico, 5/6/2005, p.2). Esta es la gobernabilidad democrática transpartidaria neoliberal basada en la flexibilización y la precarización laboral y social. Pero, según Clarín -como todos los medios burgueses-, los obreros “no se quejan”. ¡El mismo día!, en una nota sobre dos pymes, un veterano trabajador de una de esas pequeñas empresas -Julián Serna- lamenta el fin de los “viejos tiempos” y dice que, con todavía dos de sus siete hijos a cargo, “siente que la plata le alcanza mucho menos que cuando entró” a la empresa. Pero, “el no se queja. Por el contrario, agradece la posibilidad de hacer extras, y trabajar media jornada el sábado. Pero lo cierto es que ahora es inevitable que pida un vale antes de que venza la quincena. Sino, no llega” (“Hace 30 años era mejor”, Clarín, 5/6/2005, p.14). Este es “el país serio” del “capitalismo nacional”: Julián tiene la suerte de estar en nuestra Lista de Schindler.

11- Es raro no haber escuchado a los economistas liberales teorizar sobre el “bajo costo cooperativo”, y de su perdurable “sustentabilidad” en una economía periférica, dependiente en este sistema-mundo capitalista imperial. Si hay trabajos que demuestran el alto costo de los gerentes y “capos” en nuestra fracasada economía empresarial. Esos “costos gerenciales” y empresariales, y no los “costos laborales” son los que han destruido nuestra industria nacional. Cuidado: porque mientras creamos que la autogestión sola es una Revolución, el mercado nos va a seguir aprovechando. Debemos pensar y estudiar cuantas cooperativas viejas -pero especialmente nuevas- hay dentro de la poca industria nacional que queda, y que peso económico, social y cultural tienen. Debemos pensar esto también a nivel latinoamericano. Y todo esto nos debe llevar a debatir a fondo una nueva teoría económica y social, y una nueva estrategia de desarrollo social federal, latinoamericano y global (globalifóbico, altermundialista). Los trabajos de Toni Negri, André Gorz, Pablo Levín, Heinz Dieterich y José Luis Coraggio, entre otros, pueden dar una mano enorme en este sentido.

12- Fue un gusto haber generado esta discusión en Seguí, una pequeña comunidad que -como tantas otras- ha crecido con una larga tradición cooperativista. Hace poco se encontraron en una asamblea todos los cooperativistas y las asociaciones cooperadoras de las escuelas y eso es un ejemplo. Debemos pensar, integrar y potenciar sin descanso las nuevas redes de crecimiento y desarrollo económico, social, cultural, moral, solidario, autónomo y absolutamente democrático. Debemos ampliar las nuevas redes de desarrollo biopolítico autónomo, las nuevas formas de vivir, de luchar y de sentir. Que la fuerza nos acompañe.-

Prof. Mauricio Castaldo
mauriciocastaldo@yahoo.com
María Grande-Entre Ríos, Argentina
10/6/2005

Publicado el 14 de junio de 2005
Extraído de Indymedia Argentina

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