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Martes, 07 de Febrero de 2012. Montevideo, Uruguay

Cooperativismo y Democracia Económica
El cooperativismo como herramienta para superar la crisis económica de México

Por Miguel Alba Vega*

EXCELSIOR
Locución latina que significa mas allá

La Cooperativa como Empresa y como Entidad de Servicio

La cooperativa para algunos autores es una asociación de personas que organiza y administra la empresa económica, para otros la cooperativa es la vez una asociación y una empresa. En todo caso, en la misma entidad se encuentra presente lo asociativo y lo empresarial; hoy nos encontramos a los cooperativistas que estiman que lo que debe primar es lo asociativo, frente a los que piensan que lo más importante es lo empresarial. Posiblemente lo aconsejable sea un equilibrio, de acuerdo a las circunstancias existentes alrededor de cada cooperativa.

Tanto lo social como lo económico deben estar presentes en la cooperativa; no basta que un conjunto de personas se asocien con el objeto de solucionar problemas comunes, sino cuentan con el recurso económico para llevar adelante sus planes; se trata de dos elementos aparentemente necesarios que deben ser conjugados para conseguir mejoras, tanto de tipo económico como social de los integrantes de la cooperativa.

Junto con lo económico, para que una entidad sea una cooperativa deben estar presentes los conceptos de solidaridad, justicia y democracia. Cuando en una cooperativa la actividad económica roza con tales conceptos, posiblemente algo no camina bien.

Como la empresa, la cooperativa requiere de una organización y administración adecuadas, con capacidad suficiente para competir en el mercado, de ahí que requiera gran eficiencia en su funcionamiento y por lo tanto personal apropiado con conocimientos suficientes. Si la cooperativa no logra dar sus servicios de calidad y precio mejor o similar a otras empresas, desestimulará al asociado y este posiblemente la abandonará, en todo caso si por deficiencias administrativas o por falta de factibilidad el asociado recibe un ingreso inferior al que puede lograr en otra empresa por su producto, podemos estar en presencia de una situación en que resulte imposible el mejoramiento del asociado en su situación económica y por lo tanto social.

Cuando la cooperativa logra su desarrollo empresarial, paralelamente ese desarrollo debe repercutir en el mejoramiento del nivel de vida de sus asociados y viceversa, por eso lo empresarial está estrechamente ligado a lo social.

La cooperativa, como hemos visto hasta aquí, ha tomado de la empresa todo lo referente a los aspectos necesarios para realizar sus funciones en la forma más eficientemente posible y de lo asociativo todo aquello que esté relacionado con el mejoramiento de las condiciones de vida del ser humano, por eso en el cooperativismo la economía se pone al servicio del ser humano y no al contrario, como ocurre en la empresa de capital. Cooperativismo entonces es desarrollo, entendido este en el sentido de crear riqueza para distribuirla en la forma más justa posible.


Desarrollo de la Empresa Cooperativa

Si la cooperativa como la entendemos, es una forma de lograr el desarrollo económico con un contenido social, que no tiene la empresa de capital, la misma debe incursionar cada vez más en las actividades empresariales y para eso se requiere de mayores volúmenes y técnicas más avanzadas, lo cual nos lleva a la integración entre cooperativas.

Si tenemos en consideración que las asociaciones del sector social de la economía son en su mayoría empresas pequeñas, nos encontramos en presencia de una limitante para competir con empresas grandes, no solamente del sector mercantil, sino a veces del mismo sector, por eso el aspecto de la integración es también de suma importancia.

La integración existe para diferentes fines y a niveles distintos, puede ser con fines de defensa, y representación, como ocurre en el caso de las federaciones, confederaciones y uniones o la de tipo horizontal como es el caso de los consorcios y en cierto grado las incorporaciones o fusiones, las cuales ocurren fundamentalmente con el fin de tener mejores resultados empresariales.

La incorporación se da cuando una o más cooperativas son absorbidas por otra, generalmente de mayor volumen o con mejores estructuras administrativas; la fusión ocurre cuando dos o más cooperativas se disuelven para integrar una nueva cooperativa, tanto en la incorporación como en la fusión la cooperativa pasa al nuevo ente forma integral, esto es con sus activos y pasivos y con sus asociados. En la constitución del consorcio intervienen dos o más cooperativas, una o más cooperativas y alguna entidad pública o privada, sin fines de lucro. Los organismos de integración vertical, como las federaciones y uniones en nuestro medio, en muchos casos cumplen una doble función, de defensa y representación y a la vez de organismo empresarial. Por su parte la incorporación y la fusión han tenido poco uso, debido a que en la mayor parte de los casos las cooperativas buscan este mecanismo cuando ya no hay nada que hacer; pero este puede ser muy útil si se logra llevar a cabo en tiempo, sin embargo el localismo y el individualismo en general evitan que estas asociaciones se lleven a cabo en el momento apropiado. A veces una cooperativa por el volumen de actividades, costos de transporte, costos de nueva maquinaria o administración deficiente, no resulta factible, pero si se incorpora o fusiona con otras cooperativas, la actividad resulta rentable y se logra no solamente evitar la disolución de una cooperativa, sino mejorar las condiciones, tanto de la cooperativa en dificultades, como aquella que la recibe para realizar una labor conjunta.

Uno de los mecanismos que está teniendo éxito para la superación del problema indicado, es el de los consorcios cooperativos, sin embargo, los mismos se deben de entender en el sentido de que hay que utilizarlos para desarrollar aquellas etapas que la cooperativa de base en forma individual no puede realizar. El consorcio permite que la cooperativa primaria pueda tener acceso a una asistencia técnica más calificada y a administradores de mayor capacidad gerencial, ya que los volúmenes de operación del consorcio permiten realizar las erogaciones que estos servicios demandan. Igualmente por este mecanismo se logran canales y montos de comercialización que le permiten a la cooperativa mayor capacidad de negociación, logrando abaratar costos y mejorar sus excedentes.

En muchos casos los bajos volúmenes de producción impiden que la cooperativa pueda realizar proceso de transformación que le permita un mayor valor agregado a sus productos o un menor costo del producto final, lo cual se logra superar por medio de la integración horizontal, por eso cuando se consigue integrar el esfuerzo de varias cooperativas, se consigue el desarrollo empresarial, que individualmente no es posible.

En el mundo competitivo en que hoy nos desenvolvemos, son muchos los casos en que las pequeñas unidades productivas no tienen viabilidad enfrente de la gran empresa e incluso existe el riesgo de que la mediana empresa sucumba frente a la presencia de las transnacionales, por lo que la integración horizontal resulta imprescindible en el Movimiento Cooperativo para llevar adelante muchas de sus actividades.

Pero no solamente se hace necesaria la integración formal de tipo empresarial, sino también la de tipo informal entre cooperativas, que en muchos casos realizan actividades con empresas mercantiles cuando las mismas podrían llevarse a cabo entre organizaciones del mismo sector. La transferencia tecnológica a través de pasantías entre cooperativas o de centro tecnológicos con cooperativas, son mecanismos de cooperación que se deben impulsar; la cooperación no solamente se da en forma activa sino en muchos casos por omisión, evitando entrar en competencia entre cooperativas en actividades similares.

Las grandes dificultades que hoy encuentran las cooperativas de agricultores, con el acecho de los intermediarios y por otra parte las de los consumidores con la fuerte competencia de las grandes cadenas, podrían ser superadas si existiera una buena integración entre ambos subsectores y a la vez se crearan algunas industrias que suplieran a las tiendas cooperativas.


El Cooperativismo y la Democracia Económica

Anteriormente hemos hablado del modelo que nos rige y sus imperfecciones, de los problemas de injusticia que genera, de la necesidad de generar cambios, complementando las instituciones y sistemas que nos rigen, de la importancia que la cooperativa tiene para generar los cambios, para distribuir la riqueza; esto nos lleva a que hablemos de la democratización de la economía. La democracia económica surge como un complemento de la democracia política; las libertades no pueden servir para crear injusticia; una democracia integral debe abarcar el campo político pero también el económico; la democracia política tiene como sustento el sufragio, la económica la propiedad.

La situación que hoy se vive en nuestros países requiere del establecimiento de un sistema, en donde la solidaridad esté por encima del estatismo y el individualismo, de manera que se de una mejor distribución de la riqueza que la existente; para que ello ocurra la organización de los sectores populares es sumamente importante, de ahí que el cooperativismo sea una de las herramientas mejor equipadas para construir ese tipo de sociedad más justa.

Para diseñar el futuro es preciso fijarse metas y si ya estamos en el siglo XXI conviene que pongamos todo nuestro empeño para democratizar la propiedad, de manera que invirtamos el proceso que se está dando y busquemos que en lugar de que cada día haya más proletarios, tengamos cada día más propietarios, con suficiente poder adquisitivo, creando mayores posibilidades de mercado y producción, asimismo mejores posibilidades de trabajo. Si la concentración de poder político es inconveniente, de ahí la división de los poderes, también la concentración de poder económico en pocas manos es inconveniente.

Los bienes de producción, no solamente por justicia, sino por conveniencia económica y estabilidad política deben de estar en función del bienestar de la humanidad y no ser utilizados para dominar o explotar a los grupos más débiles.

Las encíclicas papales reiteradamente se han pronunciado a favor de esta tesis, Juan Pablo II en Laborem Exercens ha dicho sobre las injusticias sociales "un análisis completo de la situación del mundo contemporáneo ha puesto de manifiesto de modo todavía más profundo y más pleno, el significado del análisis anterior de las injusticias sociales; y es el significado que hoy se debe dar a los esfuerzos encaminados a construir la justicia sobre la tierra, no escondiendo con ello las estructuras injustas, sino exigiendo un examen de las mismas y su transformación en una dimensión más universal."

Por eso nuestro deber es el de referirnos a tal situación y a la vez buscar las soluciones pacíficas y apropiadas, aún cuando de antemano debemos saber que existen mentes egoístas que nos combatirán.

Como se podrá observar la filosofía que nos inspira a los cooperativistas no está de acuerdo con la concentración privada en pocas manos, queremos una democratización de los bienes de producción, en donde el mayor número posible pueda disfrutar de los mismos, de conformidad con el esfuerzo que deberá poner en la creación de la riqueza que se genere y en relación a sus necesidades.

Por eso estamos hablando de un modelo participativo y distributivo, como ya hemos expresado requiere de organización de los diferentes grupos de ciudadanos, porque individualmente será casi imposible lograr las metas buscadas; por eso el cooperativismo y otras organizaciones similares deben cumplir una misión especial en la generación de estos cambios.

Hablamos mucho de la cooperativa, puesto que este tipo de organización no ha fallado prácticamente en ninguna parte, los que han fallado son los seres humanos que no la han sabido utilizar.

Hoy estamos en la presencia de un modelo económico que no ha podido dar solución al problema de las grandes mayorías; mientras algunos no tienen lo mínimo para subsistir, otros en cambio pueden derrochar, esto no es compatible con los principios democráticos que nos hablan de la igualdad de oportunidades.

Es necesario por tanto que nos esforcemos por perfeccionar el sistema democrático, adicionando la democracia política con la económica. De lo contrario, el modelo que vivimos puede llegar a su agotamiento y a la pérdida de fe, que es la antítesis de la dictadura.

Como podemos ver la democratización dela economía no surge como una idea antojadiza o porque alguien crea que deben cambiarse las cosas simplemente por cambiarse; todo lo contrario surge como una necesidad sentida y como una alternativa de solución a los problemas que estamos viviendo.

Es necesario recalcar que no estamos frente a una solución solamente para los grupos menos beneficiados, sino que también tiene sus ventajas para los grupos más favorecidos, ya que los capitalistas también necesitan de un sistema amplio de libertades, democracia y sobre todo de seguridad, porque la pobreza como se sabe genera la delincuencia.

* albamiguel@hotmail.com

Publicado el 15 de abril de 2005
Publicado por IDEADEL en la Red de Asociativismo

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