NETICOOP

Jueves, 17 de Mayo de 2012. Montevideo, Uruguay

Finanzas Solidarias y Finanzas Tradicionales

Por Por Percy Andía*

La exclusión es un elemento que marca de manera nítida las finanzas tradicionales. En muchos países, como es el caso del Perú, esto es dramático: sólo una tercera parte del volumen de la actividad financiera pasa por el sistema financiero formal y tradicional. Esto ha generado una multitud de prácticas informales e ilegales que han afectado y afectan el conjunto de la vida económica del país.

En las últimas décadas, Los cambios en las finanzas y la banca hicieron aún más exclusivo este sector y más indiscriminado su accionar: se legislaron y promovieron en consonancia una banca múltiple y de consumo sin base ética, inundado de actividades crediticias de niveles usureros e indiscriminadas prácticas de libre mercado que se entendieron como razón para la no regulación y control estatal ni vigilancia ciudadana.

El objetivo de éstos cambios, tal vez el más importante, fue reducir al mínimo o incluso eliminar los atisbos de solidaridad en las finanzas en el interés de provocar graves crisis en las instituciones estatales y sociales que construían el acceso al microcrédito y las microfinanzas. Estas medidas tuvieron el efecto de producir la liquidación de la banca del estado y de las mutuales de fomento del ahorro y crédito; provocaron además una crisis del conjunto de cooperativas de ahorro y crédito -que, entre todas, en los años 70 y 80 representaban el 17por ciento del ahorro nacional del Perú- y la quiebra de las más importantes.

Las instituciones de microfinanzas y la solidaridad

En las últimas décadas, a pesar de la implementación del modelo neoliberal -o tal vez por ello-, en nuestro país, pero entendemos que también en Latinoamérica y el mundo, se ha producido una explosiva aparición y desarrollo de instituciones de microfinanzas. Puede ser como respuesta a esa exclusión financiera o a que el sistema financiero privado, a pesar de su interés y también por su concepción, no ha podido ser factor de acceso y desarrollo en los espacios locales ni menos una alternativa a la grave exclusión financiera en que se encuentran amplios sectores.

Son parte de este contingente de instituciones las antiguas y las nuevas Cooperativas de Ahorro y Crédito, las Organizaciones No Gubernamentales (ONGs) e instituciones no tradicionales del sistema financiero formal al cual se han ido integrando -presionadas por el mercado- algunas instituciones financieras privadas. A las experiencias cooperativas de ahorro y crédito mayoritariamente organizadas alrededor de FENACREP (Federación de Cooperativas de Ahorro y Crédito del Perú) se aunaron muevas instituciones de microcrédito como es el caso de la red de ONGs que promueven experiencias tipo Bancos Comunales articuladas a través de PROMUC y otras experiencias similares -actualmente sin una normatividad legal sobre finanzas y microcrédito que rija su accionar-, las Cajas Municipales y otras instituciones de origen privado, promovidas por el estado, como las Cajas Rurales y Edpymes (Entidades de Desarrollo de la pequeña y micro empresa) en su afán de acercar lo financiero a los espacios urbanos y rurales del país.

Todas estas instituciones han sido un esfuerzo permanente y sostenido por resolver la grave situación de exclusión en el campo de las microfinanzas y el microcrédito bajo diferentes modalidades. Muchas de ellas, a pesar de trabajar con sectores pobres y excluidos, se han construido sólo como negocios privados. En otros y numerosos casos, sectores pobres y menos desarrollados de la economía de la ciudad y el campo ni siquiera han tenido acceso al crédito o se han encontrado con barreras -costos, condiciones y requisitos- de tal envergadura que no les permitían avanzar más. Si ya en las grandes ciudades y en las ciudades medias de nuestro país este problema e grave, en las zonas rurales de predominancia campesina indígena (mayoritariamente quechua, aimara, etc.) este adquiere una connotación gravísima. Esta situación ha supuesto y generado una marginación de amplios sectores pobres de la ciudad y el campo, marginación que ha aportado y sigue agravando a su vez en el circulo vicioso de la inequidad, la pobreza y la exclusión.

En numerosos casos las mismas instituciones que apuestan por la solidaridad como las Cooperativas de Ahorro y Crédito, las propias experiencias financieras locales y numerosas ONGs se han visto ganadas por formas no solidarias tanto para al acceso como para la gestión de la institución financiera. Formas que privilegiaban los indicadores financieros tradicionales y han obviado o minimizado los sociales y de gestión, evitando así reflejar la situación y la apropiación del propio proceso financiero. El desafío para estas instituciones será desandar lo ya andado y retomar las fuentes que le dieron origen.

Hacia un sistema financiero mundial solidario

Un elemento prioritario de entendimiento tiene que ver con la necesidad de afirmar un proceso de empoderamiento de la sociedad, y en particular de los excluidos, del control, de la gestión financiera y/o del manejo de sus instrumentos a todo nivel. Lo solidario en las finanzas no se debe tomar sólo como un tema de especialistas ni sólo de las instituciones solidarias sino como una tarea del conjunto de la economía, del estado y del conjunto de las finanzas sean estas privadas, estatales y por supuesto del mismo campo social. Deberemos abrir espacios de reflexión sobre la significación de las finanzas solidarias en el conjunto de la economía.

-  Elaborando propuestas sobre el tipo de finanzas que queremos para el desarrollo de nuestros países y nuestros pueblos.

-  Estimulando la participación de las Universidades y de la misma banca tradicional en estas reflexiones.

-  Afirmando desde agendas nacionales y locales así como temas ejes lo solidario al interior de las finanzas en general y la identidad solidaria del campo social.

-  Haciendo el esfuerzo de articularnos a nivel local para construir espacios de diálogo de experiencias que aporten a la solidaridad en las finanzas.

-  Construyendo una Plataforma que integra a todas las Instituciones de microfinanzas que afirmen lo solidario y en especial a las Cooperativas tradicionales y articule iniciativas de trueque y moneda social.

-  Definiendo un sello de identidad financiera solidaria local, y a futuro nacional e internacional, sobre la base de una ética de las finanzas solidarias.

-  Desarrollando experiencias de autorregulación de las finanzas solidarias identificando indicadores financieros y sociales que den cuenta de su desarrollo. Deberemos revisar las normas de regulación financiera y las mismas normas internacionales para afirmar en las finanzas los procesos solidarios.

-  Definiendo criterios, escalas de intervención, temporalidad y reglas de colaboración para el intercambio financiero directo de fondos líquidos que permitan estimular el ahorro local, alentar la baja de las tasas de interés, la reducción de costos financieros y la ampliación de las fronteras financieras a partir del apoyo y fortalecimiento de las instituciones de microfinanzas solidarias locales tanto en los espacios urbanos y rurales como parte de la lucha contra la pobreza y la exclusión.

Es tarea nuestra incrementar iniciativas en la sociedad, la economía y las finanzas valores solidarios con nuevas prácticas desarrollando productos e instituciones que se basen en ella como pasos para construir una sociedad donde “otro mundo es posible”.

Avanzar en tejer esa gran red en que debe convertirse el Sistema Financiero Solidario Mundial nos debe permitir afirmar que ese es un tema clave que nos permitirá avanzar en la elaboración de una agenda política financiera local, nacional e internacional que trascienda los marcos de nuestras propias experiencias, de lo especializado y se instale en el terreno de la política. Siendo ésta de donde provienen las fuentes de su poder será a ella donde debemos concurrir para articular y procesar alternativas.

Desde esas experiencias tenemos que recoger el guante de construir un sistema financiero sobre bases humanas y solidarias, dentro de una ética correspondiente y es allí donde una iniciativa como ésta debe basar su fortaleza. Será a partir de una plataforma de este tipo que habrá que dirigirse al conjunto para ir ganando un espacio para esta prédica y esta práctica.

*Percy Andía Coordinador del Programa de Finanzas Solidarias Fuente: Economía Solidaria - Año 4 Boletín N.-006 - marzo del 2003 GRESP - Grupo Red de Economía Solidaria del Perú

Publicado el 23 de marzo de 2003

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